sábado, 19 de julio de 2008

No se despintó las uñas para dormirse

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No se despintó las uñas para dormirse, no
Y alguien sintió el miedo
de sus sueños deliciosos de sus idas
en otras noches de lunas suaves de caricias;
no se despintó las uñas para dormirse, no
y sus gemidos fueron caricias de sus lenguas
en donde miraba la plateada marea, dijo
Sus pieles se corren como sus telas se corren
y sus párpados se ondulan como sus sábanas la acarician
La mujer que lleva sus piernas desnudas
bajo enaguas de violetas almidonados
suspiró sus días perdidos sus caídas
y dejó que sus tobillos se mojaran con el aire
¿fue una gota de rocío la que le mojó las costillas?
¿Es la noche entonces un velo
o es el viento húmedo que nos lleva como el río?
Atajados de una aguja sedienta
hambrienta de sus mares oscuros
de sus hojas aciculares, de sus piernas raspadas
no me corras el pantalón de mis piernas, había dicho, que no
estoy en tus filos de hojas blancas
porque no seremos dos cuando el río se llene de espuma, porque no
son amaneceres los crepúsculos, son noches las profundidades
luna que aman las mareas de ojos triturados
intercostales estiradas, desgarradas, enrojecidas,



que no



serán las líneas que rompan tu rostro como agujas,
que no

estamos los dos, sino idos en una caída que es corriente

que es cauce turbulento y calmo
que es ardiente, por que no
buscas entre tus huellas si quedó la paja sucia,
si estamos llenos de hollín en los huecos de las sombras
de luces de luna en palabras idas, porque sea
una huella llena de transpiración la que te pise
el pecho nuevo y te comprima la garganta
de uñas larga que clavan en los miedos de la espalda
No me duele, le dijo;
No se despintó las uñas para dormirse, no;
te arrastraron zarzas secas para quemarte viva, puta
dijiste; dijiste puta
dijo que no dijo él que se arremolinaba con los tiempos idos
te arrastraron por la arena bajo los pórticos, dijo sin más ella
que eras nada eras muerte tus ojos claros eran blancos eran povlo
eran nada que de nuevo que se perdía con su muerte
con su noche acobardada, con su vida de estirada en línea de millones de
/tornillos
era la puta la que gritaba no te vayas
no te mueras, perro arrastrado de tus miedos,
no te escondas en las luces que te gritan si he de gritar
Grita pues una vocal extendida y que tu garganta se desdoble como llantos
perdidos en ocasos acaso que de acosos se dicen, buen día señorita
buen día señor ella a él le responde
sus jadeos me molestan por la noche calma que turbulenta sus ansiedades
y muestra un torpe insecto contra el vidrio limpio
deshecho de trizas en astillas de pañuelo
nuevos, de parteras sedientas, de sus manos sucias
donde volaban los pájaros de papel al mediodía sus polvos
a rayo de sol partido que entraba en oblicuidad por la ventana,
y sacabas de tu lengua un ala de membranas rotas,
de negras tus uñas clavadas en su espalda dura, de trémulas tristes de
/ miedos
no, no te despintaste las uñas para dormirte
y cerrarse los ojos como tu boca, un hálito de tu sangre corrió por la
/sábana blanca
y él tocó tus voces con sus silencios que se perdían
y era una espalda ciega sobre sus colchones que temblaba
al tiempo a sus idas si fueran lejos si fueran idas
de sus pieles donde su miedo buscaba darse vuelta con su cara
dormida en sombras y sonriéndole a los sueños
No se despintó las uñas para dormirse, no
y amanecía alba mía de mis noches perdidas
en recuerdos crueles o fatalidades renacidas, pues una línea de olores


que no

eran gotas de rocío ni eran llantos de cocodrilo
que no

eran manos que acariciaban sino huellas de arena,

donde el tiempo volaba sus cálidas sábanas sobre párpados temblando, porque no
era la espuma de las mareas, de la luna
los amantes que dormían
sus sueños que se irían, entre sus manos que quedaban
no se despintó las uñas para dormirse, no.






S.

lunes, 7 de julio de 2008

Tacones apretados sobre la medianera


Subida de piernas de talones empolvados
crecida pechos con pelos y revueltas de olores
de perfumes de seda y saúco con pinos olor a fragancia:
bosque antitabaco, polvos seniles, prados verdes en aerosol
(no afecta la capa de ozono)

Vuela, vuela mariposa

Boca sedienta de aire de libertad de pelucas y tacos que aprietan
de hijos caídos en desgracias de fríos, nenas sin saquito despechugadas
¿nenas era?
bultos llenos de algodón que amenazan tu decencia, muñeca de látex
enprofilactizada de cuero de oveja de orejones llenos de tarros
polvos sin cenizas de cigarrillos manchados de rouge entorpecido

Vuela, vuela maldita sea

Nenes, mi hijito, tienen su esterilidad asegurada por un colon de hilo rojo
un piolín de ladillas que mastican su indecencia, niños,
¿nene te salió?
Maricón ha de ser con esos pelos en el culo y ese arete de plumas de ganso,
pavo te salió el impertérrito imperfecto de piernas flacas, no va a ser
…no va a ser…
…jugador de rugby de cuerpos crecidos amontonados
Tocados de hombres rectos que se escupen y se lamen las piernas
/transpiradas con calzas deportivas

Vuela larva con alas, vuela gusano maquillado

Mujeres pulcras madres de familias filiales de fieles frígidas de fresas embebidas
llenas de crema sus pezones se mordieron del hijo que se destetó a los siete,
terrible trabucos de mamarias amargas con martillos de mermelada,
peligrosos,
tus arrugas se venden en paquetes de celofán y fumar es perjudicial para su salud
(ley veintitrés mil trescientos cuarenta y cuatro)

Vuela nocturna de alas de colores, vuela con el viento de verano

Somos la generación que se drogó y les pegó mal, dicen los gusanitos afrancesados
somos los enanos que no dejaron crecer su barba, gritan los fascistas,
los que no entraron al circo
somos el centro que usa guantes de goma para lavar los platos, dicen los tíos
y las tías se refriegan de su nueva soltería con un vibrador a triple pila doble a
(una vocal más y se pudre todo)

Somos la travesía de tristísimos trincados de trinches de asados con cuero de tapa de nalga
(nacional y popular carajo)


Vuela por lo que más quieras, tus antenas, te lo ruego, mariposa

Malecón cubano de erres patinadas, vereda tropical,
el aire lleno de quietud y ese perfume de humedad.
Tus miedos tus espejos se dejan jadear por tus ojos quejosos de gemidos ocultos
¿no has visto que usan muertos en los escaparates y les ponen camisas?
Vuela pues y olvida las palabras, las voces corroídas por el hollín
Y cae en una pátina de oscuro carmesí tus labios, tus ojos, tus costillas entregadas
Y desgarra tu piel con las sangre de tu estupor
Y recuerda morderte desnuda y hiede tu inocencia transpirada, reseca,
en algún ocaso de televisión con lluvia.


(La mariposa no voló…

…y aplastó a nuestro hijo
)
S.