ellos, los no durmientes, reunidos en santa institución, rumian pensamientos de trasmundo, cristalizan sus ideas en pan de desayuno, se dicen comilones y esperan su nueva panzada. Paganos: definidos sin género y especie; anhelantes de afecciones (encuentros y composiciones según el marrano de la razón, Baruch Spinoza); hacedores de arcilla y mugre; estrafalarios hombrecillos. Serán queridos los que sean parte.
... ¡no nací para convertirme en esqueleto! Él era casi un niño. Voy a donde va, es necesario; y a menudo se encoleriza conmigo. No es un hombre, sabéis... es un demonio...
No hay comentarios:
Publicar un comentario