
Te soñé. Transitabas un espacio sin nombre. Partías hacia una lejanía perdida en horizontes, llevando a cuestas un equipaje. Perplejo se veía tu semblante, ya entonces estropeado.
Insólito acontecer en mi conciencia.
Insólito acontecer en mi conciencia.
Irrumpí en tu paso acelerado. Intentando retenerte surgieron palabras desconocidas, repetíanse cual si fueran estrofas de un discurso indescifrable. Alcancé a divisar tu rostro desencajado.
En un momento después, pude contener tu cuerpo. Fue cuando las imagenes comenzaron a diluirse. Como pinturas se mezclaron en un remolino gris que se detuvo.
A

2 comentarios:
Remolino de pinturas, que son papel, que son en blanco. Sueño.
Excelente! No esperaba menos de vos primo... Besos
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